jueves, 9 de diciembre de 2010

"Conversando con Padre Ignacio Larrañaga"

 El día 8 de diciembre Conversamos en Positivo con el Padre Ignacio Larrañaga, quien ha cultivado un camino espiritual por más de 30 años, en donde ha compartido con miles de personas el significado profundo y la esencia de la Fe y la oración, cualidades que si son cultivadas, según su experiencia, conducen al sentido auténtico de la vida y al arte de ser feliz.
Ignacio Larrañaga es sacerdote franciscano, capuchino originario del País Vasco, ha desarrollado una amplia labor animadora y evangelizadora durante 30 años en América Latina, Norteamérica y Europa y en países de Africa y Asia. Gestor de una obra pastoral inmensa, como predicador, escritor y organizador de conferencias, cursos y retiros.
El Padre Larrañaga es asimismo autor de 16 libros que han alcanzado numerosas ediciones y han sido traducidos a 10 idiomas. Entre sus escritos se encuentran: Muéstrame tu rostro, Salmos para la vida, Del sufrimiento a la paz, El matrimonio feliz, El Arte de ser Feliz, Itinerario hacia Dios, Dios Adentro.


El Vacío Existencial
Iniciamos esta conversación conociendo la percepción que nuestro invitado tiene acerca del mundo moderno, el cual señala, se caracteriza por una sociedad que ha prescindido de Dios, donde el hombre se centró en sí mismo y la religión no brilla. Observa un ateísmo práctico que conduce a una carencia de sentido. En este panorama de la humanidad actual, el Padre Ignacio reconoce que existen algunas personas, místicos, que aún buscan intensamente a Dios y que viven la Fe profundamente.

La Fe y la Oración
La Fe es un don que se desarrolla viviéndola a través de la oración. La oración es definida por nuestro invitado como el trato de amistad estando a solas con quien sabemos que nos ama. De esta forma la persona que cultiva la fe siente la estabilidad emocional y psicológica y la paz interior profunda para alcanzar la felicidad.
Respecto a la Iglesia actual, nuestro invitado percibe que los eclesiásticos no alcanzan a transmitir la Fe con todo el fuego y luminosidad que el pueblo necesita y espera. Así, las personas buscan en movimientos y grupos que intentan completar este vacío actual, lo que ayuda en cierta medida, puesto que el Padre Ignacio señala que las personas que entran dentro de sí mismas y cultivan la interioridad están rozando el mundo de la Fe, el mundo de Dios.

Morir un poco
Al abordar las dificultades actuales que presenta la vida matrimonial, el Padre Ignacio señala que esta crisis tiene que ver con que hoy nadie quiere sacrificarse, nadie quiere morir, esto es perdonar, comprender, aceptar al otro tal como es. Para nuestro invitado, amar no es una emoción sino convicción, para amar hay que aceptarse y comprenderse mutuamente, de allí nace la armonía y la paz. El desafío mayor de las parejas actuales para no fracasar es lograr verdaderamente unidos amarse y tener paciencia.
La sociedad actual en todo su conjunto lo que proyecta y promueve es el hedonismo y el egoísmo y esto produce una muerte de los valores profundos para ser verdaderamente feliz. Entonces se requiere “morir un poco”, ceder, ante la rabia no reaccionar con agresividad, mirar las cualidades del otro por sobre sus defectos, conversar en paz, callar mucho y cuidar las palabras, así se van armonizando las relaciones y de esta forma viene la paz.
Otro punto importante es agradecer y aceptar. Agradecer a quien te ha dado la vida, los amigos, toda la vida es un don. Aceptar tal y como uno es, con los defectos y virtudes.

El Silencio Mental
Un aspecto importante para despertar interiormente es darse cuenta que todo es transitorio, no darle a las cosas y situaciones más importancia de la que realmente tienen, tomando consciencia. El tiempo demuestra y nos hace ver que dentro de nuestra mente llevamos fantasías. Los enemigos de la vida son el sufrimiento y la tristeza y la actividad mental juega un papel central en esto, que llega a convertir las ideas en obsesiones y ha generar angustia.
Para conseguir el silencio mental el Padre Ignacio propone un ejercicio que parte por relajarse por fuera, es decir el cuerpo y tensiones físicas. Logrado lo anterior, sigue soltar lo de adentro, es decir, las emociones, temores, ansiedades, todo lo que molesta. Llegar así a un momento en que se tiene una sensación dentro de sí mismo de que no hay nada, nada afuera y nada adentro. Surge el yo soy yo unido, al practicar esto muchas veces se llega el dominio mental.

Mensaje del Padre Ignacio Larrañaga a la comunidad de positivos:
“Siempre diré lo mismo, yo dos cosas pretendo, promover el nombre de Dios, que Dios sea conocido y amado y con Dios puedan amar y perdonar y quererse y hacer el bien y buscar a los enfermos y a los pobres y necesitados y derramar el Evangelio en todas partes, en Dios y con Dios, por un lado. Por el otro, por favor no sufra, o sufra menos y doy en todos mis libros capítulos enteros y concretos y prácticos de la manera de sufrir menos. El sufrimiento no lo vamos a arrancar de raíz de la vida, pero podemos hacer que la gente sufra mucho menos, que sea mucho más feliz o tenga mucha más paz. Eso es lo que he hecho toda mi vida y gran parte de mis obras están en esa dirección y millares de personas me lo han dicho: usted me ha salvado. Paz y Bien”

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tus comentarios aportan a la comunidad! Comparte con nosotros tus opiniones y datos!